Secado de la Marihuana.
 
Nos vamos a detener en este tema que es muy importante sobre todo acercándose la fecha de cosecha en exterior.
 
 
 

 
 
Hemos puesto todo nuestro esfuerzo y dedicación en el proceso de la cría y la maduración de nuestra planta como para cometer errores en la última instancia. La posibilidad de errar en esta parte del proceso es alta y deberemos de dar todas las condiciones necesarias para que este proceso se lleve a cabo de la mejor manera.
 
Junto con el secado encontramos dos ítems que van de la mano con el secado, el manicurado y el curado. Abordaremos en resumen estos tres ítems para que todo salga a la perfección.
 
Es importante hacer un pequeño alcance, es necesario pensar si queremos cortar cada uno de los cogollos o preferimos secarlos por ramas o la planta entera, esto lo deberemos decidir dependiendo de las herramientas y el espacio con el que contemos para realizar nuestra tarea.
 
Materiales necesarios:
 
Malla de Secado.
Lana.
Tijeras de poda.
Tijeras de manicura do.
Alcohol isopropilico.
Guantes.
Paciencia.
 
El manicurado.
Esta es la fase en donde hacemos el corte de nuestra planta y comenzamos a quitar todas las hojas que sobresalen del cogollo, estas hojas y despuntes se pueden guardar para luego ser utilizados en la fabricación de comida cannábica, aceites, infusiones, tinturas, etc. En general se recomienda no fumarse las hojas.
  
El recorte de las hojas es una parte sencilla, ya que salen a través de los tallos y se conectan a la rama central, los cuales pueden ser retirados fácilmente. El resto de las hojitas que se encuentran cerca del cogollo suelen ser las más preciadas ya que contiene material psicoactivo para la preparación de diferentes productos con bajo nivel de thc.
 
 

 
  
El recorte profundo de hojas puede ir dependiendo del tipo y variedad de marihuana, ya que por ejemplo, las sativas, tienden a tener cogollos más delgados y aireados, lo cual hace que sus hojitas sean bien delgadas, dejarlas nos puede ayudar a controlar la humedad del cogollo en lugares donde el secado se realice a temperaturas altas, dejando estas hojitas se nos hace más largo y lento el proceso de secado pero ayuda a que no se resequen los cogollos. Si por el contrario tenemos un ambiente frio y con humedad entonces es recomendable que saquemos la mayor cantidad de hoja posible. En el caso de cogollos índicos o híbridos, recomendamos recortar lo más posible las hojas para que así se pueda secar de manera uniforme tanto por dentro como por fuera del fruto, esto debido a que los cogollos son más duros y resinosos.
 
 
 

 
 
Dentro de este proceso podemos determinar también como nos resultó la relación hoja/cogollo de nuestra planta, es decir, qué cantidad de hojas tiene el cogollo, siendo un poco más exhaustivos con nuestro cultivo, podemos determinar que si tenemos demasiadas hojitas cercanas o que brotan del cogollo, lo más probable es que sea la resultante de un abuso en el uso de fertilizantes en las etapas no correspondientes al desarrollo de la planta. Si la cantidad de hojas es baja entonces podremos disfrutar de mayor cantidad de resina y de cogollos bien carnudos, consistentes y olorosos.
 
El secado.
En esta etapa queremos que nuestra hierba se seque lo antes posible, pero ojo, no es tan sencillo ni se realizará de la noche a la mañana. Muchos han escuchado diferentes teorías sobre esta materia, las cuales generalmente no son las adecuadas, como dejar la hierba secando en una pieza a alta temperatura, tirarlas en el entretecho o dejarlas en cajas de zapato arriba del techo, dejarla en el horno, en la sartén o algo similar, la verdad que la práctica de estas técnicas milenarias solo harán que lleves al traste todo lo que has hecho.
 
 
 

 
 
  
 
Te recomendamos sobre manera las mallas de secado, estas mallas están diseñadas para permitir la aireación de todas las zonas del cogollo inclusive las que tocan la malla ya que al no ser una superficie lisa permite que entre el aire por la zona de contacto. Es importantísimo ir revisando como se van secando cada uno de los cogollos, mirando si se nos presenta algún hongo o separar los más secos de los más húmedos. En caso que se nos honguee la fruta, esta debemos separarla y retirar las zonas dañadas, no realizar esta acción también nos puede afectar bastante la cosecha, ya que los hongos proliferan rápidamente y en un par de días podrías perder la mitad de tu esfuerzo y recuerda que un cogollo con hongos no debería ser consumido bajo ninguna circunstancia.
 
 

 
Otra forma de secado muy común es utilizar un tendedero, tal cual donde se seca la ropa, en este tendedero iremos colocando o bien toda la planta colgando o las ramitas  entrelazándolas o amarrándolas al tendedero. Esta técnica es muy usada cuando queremos que nuestra weed se seque lenta y progresivamente dentro de una caja. Puede ser una caja grande y con una aguja grande vamos entrelazando una lana de lado a lado logrando hacer una malla de lana donde iremos colgando nuestras ramitas. Se puede utilizar en la esquina superior un ventilador de PC para mover el aire dentro de la caja, dejando obviamente una abertura en la parte inferior de la caja.
 
 

 
El proceso de secado debe realizarse en no menos de dos semanas,12 a 15 días es un tiempo relativamente aceptable para realizar esta función, con lo que obtendremos cogollitos secos, no crujientes, con una humedad relativamente alta pero que permite su combustión. Un buen cogollo siempre mantiene una humedad alta que hace que el fruto sea esponjoso y oloroso. Nunca debe resecarse la hierba ya que se produce un efecto irritante en la garganta al consumirla.
No se recomienda dejar los cogollos en una caja a oscuras y amontonados uno sobre otro, sin aireación o la temperatura adecuada, esto nos puede traer más de un dolor de cabeza si cometes este error.
 
El curado.
El curado es el último paso y por eso no menos importante que el anterior. Tenemos un desafío más de espera que nos hará disfrutar del verdadero potencial de nuestra cosecha. Durante este proceso miles de reacciones químicas se van sucediendo durante los días de curado. Para esto necesitaremos frascos de vidrio herméticos. Colocaremos todas nuestras flores recortadas y las introduciremos dentro de frascos de vidrio con tapa.
 
 

 
  
Revisaremos continuamente nuestros frascos, ya que los primeros días las flores tienden a soltar humedad debido al encierro. Esto se evita abriendo el frasco todos los días unos 15 a 20 minutos. Notaremos con el paso de los días que los frutos comienzan a tener un aroma mucho más intenso, logrando que los terpenos se aprecien con claridad y podamos reconocer todos los aromas de nuestras flores.
 
 
 

 
 
Si en algún momento descubrimos que uno de nuestros cogollos o varios dentro del frasco están tomando mayor humedad deberemos retirarlos del frasco y llevarlos a nuestra sala de secado para retomar su proceso. Nuevamente estaremos expuestos a los hongos que es lo que por sobre manera deberemos de cuidar.
 
 

Una vez pasadas unas dos semanas podremos aprovechar todos los beneficios y los mejores aromas. Existen en el mercado unos sachet especiales para mantener la humedad en nuestros frascos de curado, unos de los más conocidos son los Boveda 62% los cuales mantienen la humedad precisa para enrolar y fumar, muy prácticos a la hora de mantener nuestra cosecha con buenos índices de humedad y lo que permitirá siempre mantener la mayor cantidad de terpenos y los cannabinoides a punto para entrar en tu cerebroide.